5 de marzo de 2010

Pasiones esculpidas

Coger la guitarra, y cantar
para esas figuras de madera
que, a la luz de las velas, parecen cobrar vida para escuchar
tan atentas que no quieren moverse,
por no romper el encanto
por disfrutar de cada nota
de cada palabra
hechizadas por la melodía y concentradas en la audición,
quietas para siempre y por un momento...




Y pintar un gran lienzo que sirva de escenario,
con paisajes variados, y diferentes calles,
o parques, playas o palacios
para que esos ciegos y aburridos maniquíes
puedan viajar por todo el mundo
sin moverse de su escaparate...






Y escribir un gran discurso,
solemne, dramático, emotivo
para recitárselo con pasión al Moisés de Miguel Ángel
y observar su reacción congelada, de profunda reflexión,
de divagación eterna,
mientras todavía resuena el eco de mi voz.




















Y construir un hogar
con fotos viejas y papel de reciclaje,
con recuerdos y cartón,
que tenga un desván de trastos viejos
y una abuela que dé consejos,
pero sin espejos,
para que mis recortables vivan por fin
la vida que no les dieron
mis lápices de colores.


Y crear un drama,
para actuar como nunca supe
dejarme llevar por mi carácter,
descrito en el guión
bailar, gritar, ponerme una máscara
representar mi mejor papel
para deleitar a aquel caballero de bronce
que me mira desde el pedestal.









Y moldear figuritas de barro,
para que vean lo que he pintado,
para que viajen a los lugares que he creado,
para que escuchen mi canto,
mis delirios, mi poesía, mi llanto..

Y soñar con lo que podré hacer mañana,
descubrir poco a poco de lo que soy capaz,
para así sentirme artista un ratito al día
y quedarme a solas con el mundo
por un instante.

Y regalarme estatuas que,
sin moverse ni conmoverse,
purguen mis inquietudes y fantasías.

1 comentario:

  1. la bailarina de porcelana15 de marzo de 2010 a las 15:16

    Cada nueva entrada supera a la anterior. Me han encantado las imágenes, además del texto, of course...

    "Y construir un hogar
    con fotos viejas y papel de reciclaje,
    con recuerdos y cartón,
    que tenga un desván de trastos viejos
    y una abuela que dé consejos,
    pero sin espejos,
    para que mis recortables vivan por fin
    la vida que no les dieron
    mis lápices de colores"

    Muy grande!

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