Ahora que estoy cerca del año sin publicar nada, aunque haya abandonado mi labor hace ya tiempo, me siento a reflexionar. Todo este tiempo he estado, como se suele decir [muy vulgarmente], viviendo. Viviendo historias tan trepidantes como delirios, pero también estudiando, leyendo, escribiendo cosillas, descubriendo otras tantas, divirtiéndome y sufriendo, cuando tocaba. He llegado a muchas conclusiones, he aprendido.
He localizado cosas que no me gustan y por las que no volveré a pasar y otras que por el contrario me gustaría repetir.
También he recibido alguna bofetada del pasado, pero nunca es igual. Siempre aparece diluido en situaciones nuevas. Y se repite una y otra vez, y cada vez es más extraño. He sentido el desapego como nunca antes, y he renegado de lo que sentía. He pasado página... varias veces.
Sé que si hubiera [por alguna triquiñuela del destino] leído estas palabras hace dos o tres años jamás se me hubiera ocurrido que pudiera haberlas escrito yo, y eso también me enorgullece.
Pero he perdido algo:
algo que me llenaba de vida entonces y que ahora me cuesta rastrear. Quizá ha sido el precio por dejar de sentir tan intensamente y colocar cada cosa en su cajita,
en su preciso lugar [de importancia], por hacerme fría y [más]racional;
por aprender, por fin, a dejarme llevar, guardando los sentimientos bajo llave.
He perdido la poesía.
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La poesía no se pierde.... simplemente se retira para volver más inspirada y siempre vuelve en ABRIL.....
ResponderEliminarGalahad
Eso parece, no sé cómo se me pudo olvidar que abril me abre los sentidos y las ganas de escribir... Un saludo y gracias por el comentario!
ResponderEliminarLa frialdad realmente es algo que se impone sutilmente a lo largo de la vida, ya sea por la sociedad en que vivimos o bien porque las experiencias poco a poco hacen que te acostumbres a que sucedan como suceden y te "inmunizas" para no volver a pasarlo mal. Y aunque haya frialdad en el exterior enraizando hacia dentro, sigue latente el calor que hubo, hay y habrá.
ResponderEliminarLa racionalidad es buena, y mentalmente sana, nunca le he visto defectos que sean notorios. Dejarse llevar es algo que a veces habría que hacer más a menudo, porque puede hacerte encontrar y vivir momentos que no tendrías sin haberte dejado empapar.
El sentimiendo de perder algo, y no saber lo que es, lo conozco muy bien así que creo entenderte perfectamente.
Y sinceramente, creo que cualquier mes del año es bueno para que regrese ese algo, simplemente llega cuando pensabas que no volvería, para seguramente volverse a ir cuando te acostumbres a su compañía.
Serán bromas que gasta la vida, con su abundante humor negro.
Un abrazo!
MosweN